viernes, 2 de marzo de 2012

Tan espina como quiera


¿Después de cuántas cuadras podrás tomarme de la mano?

¿Después de cuántos abismos decidirás quedarte entre mis piernas?

piernas tibias, inconformes

o mejor, fronteras blancas y rosadas, crudas y bullosas

que sea como yo quiera, de todas formas el tiempo se mece desde tu

mirada

y yo desde acá no alcanzo a verla.


No sabría cómo explicar la tempestad de mis senos

aquí hay diluvios y la casa tiembla

y en esta calle donde corre agua y sangre

yo dividida en pedazos te pido que no desaparezcas

que procures escuchar la música que ha inventado el vino,

éste que beberé mientras me desvisto y preparo la cena.


Suelo andar sin nada

me siento en la silla roja y entre pared y pared se va ocultando el

cielo

estremezco y el error toca a la puerta para avisarme que es tarde,

para recordarme que me toca la misma porción a la misma hora

los efectos serán los mismos: segunda, tercera, cuarta

pero como yo no me repito que se eliminen las ubicaciones,

que se borren las horas clandestinas de media noche

seré tan espina como quiera

bailaré colgada desde la promesa que nunca llega

de todas formas el piso está muy

lejos, la necesidad lo aplasta.

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