¿Después de cuántas cuadras podrás tomarme de la mano?
¿Después de cuántos abismos decidirás quedarte entre mis piernas?
piernas tibias, inconformes
o mejor, fronteras blancas y rosadas, crudas y bullosas
que sea como yo quiera, de todas formas el tiempo se mece desde tu
mirada
mirada
y yo desde acá no alcanzo a verla.
No sabría cómo explicar la tempestad de mis senos
aquí hay diluvios y la casa tiembla
y en esta calle donde corre agua y sangre
yo dividida en pedazos te pido que no desaparezcas
que procures escuchar la música que ha inventado el vino,
éste que beberé mientras me desvisto y preparo la cena.
Suelo andar sin nada
me siento en la silla roja y entre pared y pared se va ocultando el
cielo
estremezco y el error toca a la puerta para avisarme que es tarde,
para recordarme que me toca la misma porción a la misma hora
los efectos serán los mismos: segunda, tercera, cuarta
pero como yo no me repito que se eliminen las ubicaciones,
que se borren las horas clandestinas de media noche
seré tan espina como quiera
bailaré colgada desde la promesa que nunca llega
de todas formas el piso está muy
lejos, la necesidad lo aplasta.

No hay comentarios:
Publicar un comentario